Cada vecino importa y cada voto cuenta.
Como buenos vecinos, votamos por nuestros vecinos.
Todos y cada uno de los vecinos importan,
y todos los votos cuentan.
En Buenos Vecinos Votan (Good Neighbors Vote), creemos en el valor de ser un buen vecino. Los buenos vecinos se cuidan mutuamente y tienden la mano cuando la vida se pone difícil; ya sea llevando un caldo de pollo cuando nace un bebé, ayudando a cambiar un neumático, o llevando a un amigo al aeropuerto.
Sin embargo, muchos de nuestros vecinos tienen necesidades que no podemos satisfacer únicamente mediante la ayuda privada. ¿Cómo podemos ayudar a...
nuestros vecinos que ya no pueden costear la compra de alimentos debido a la inflación?
nuestros vecinos afectados por un sistema migratorio deficiente?
nuestros vecinos que carecen de seguro médico?
nuestros ganaderos, agobiados por la presión financiera de las importaciones internacionales de carne de res?
nuestros vecinos de los centros urbanos, que enfrentan escuelas con fondos insuficientes, pocas opciones de transporte, y zonas sin acceso a alimentos frescos?
nuestros vecinos de zonas rurales que están perdiendo el acceso a hospitales?
nuestros vecinos que luchan contra enfermedades mentales?
nuestros vecinos mayores, que enfrentan impuestos a la propiedad cada vez más altos con ingresos fijos?
Si bien reconocemos el valor de la ayuda privada, también entendemos que algunos problemas requieren soluciones a través de buenas políticas públicas. Por eso, en Buenos Vecinos Votan, facilitamos la comprensión de quiénes son nuestros vecinos, los problemas que enfrentamos y cómo el voto marca la diferencia.
Las buenas políticas comienzan con nosotros. Todos y cada uno de los vecinos importan, y todos los votos cuentan.
Reimaginemos una política
en la que tu voz importa.
Cada día trabajamos duro por nuestras familias. Intentamos hacer las cosas bien. Sin embargo, los precios siguen subiendo, el alquiler aumenta y la vida se vuelve más difícil para las familias trabajadoras. Un sistema migratorio fallido perjudica a nuestros seres queridos. Mientras tanto, los políticos nos ignoran, excepto cuando necesitan nuestros votos. Hacen grandes promesas, se enriquecen y nos dejan a nosotros lidiando con las facturas.
Cuando uno está agotado de tanto intentar sobrevivir, resulta tentador desconectarse. Pero guardar silencio es exactamente lo que los líderes corruptos quieren que hagamos. Al aislarnos y perder la esperanza, cedemos nuestro poder. La verdadera esperanza no proviene de un político, sino de nuestra unión. Nuestro voto es nuestra voz. Nuestra voz es nuestro poder.
No podemos cambiar la capital de la noche a la mañana, pero sí podemos cuidar a nuestras comunidades cuando todos votamos. Es hora de convertir nuestro agotamiento en acción.
Descubra el Compromiso Votan de Buenos Vecinos.
Un Buen Vecino está ACTIVO:
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¡La buena vecindad es una actitud activa, no pasiva! Cada uno de nosotros posee el poder —a través de habilidades, capacidades, conexiones sociales y recursos— para ayudar a satisfacer necesidades concretas en nuestras comunidades. Por ejemplo, los bancos de alimentos y las campañas de recaudación de fondos médicos en plataformas como GoFundMe son solo una parte de la solución; también abordamos el vertiginoso aumento de los costos de los alimentos y la atención médica mediante políticas públicas adecuadas. Ya sea cocinando una comida, haciendo una donación, orando, votando o llamando al Congreso, hacemos todo el bien que está a nuestro alcance.
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¿Quiénes son nuestros vecinos? Somos personas de entornos urbanos, suburbanos y rurales; algunas prósperas y otras con dificultades; sanas, enfermas o sin seguro médico; niños y adultos mayores; ciudadanos, refugiados e indocumentados; solteros, casados y divorciados; republicanos, demócratas e independientes. Más allá de la raza, el género o las creencias, todos somos personas y todos somos vecinos. Por eso buscamos el bien de los demás, aun en medio de nuestras diferencias.
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¡El diálogo civil es posible! Dejamos de consumir medios que nos incitan a odiar, temer y rechazar a nuestros vecinos, y conversamos entre nosotros fuera de internet. Mantenemos el interés por las perspectivas, necesidades e inquietudes de los demás. Hacemos preguntas, escuchamos para comprendernos mutuamente y nos ponemos en el lugar del otro. En lugar de aislarnos, tendemos puentes y buscamos puntos de encuentro. Además, promovemos soluciones bipartidistas que trascienden las divisiones partidistas.
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En nuestra era de información y desinformación, nos esforzamos por pensar con criterio. Examinamos nuestros sesgos y nuestras fuentes. Identificamos la propaganda, estamos alerta ante las teorías conspirativas y descartamos la desinformación. Al sopesar cuestiones particulares, también tenemos presente el panorama general; consideramos tanto las necesidades individuales como el bien común. Y, aun cuando resulta difícil, siempre buscamos la verdad completa.
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Nuestro voto es nuestra voz, y nuestra voz colectiva es nuestro poder. Por eso nos informamos sobre los temas, votamos e invitamos a nuestros amigos a hacer lo mismo. Creamos una cultura en la que todos votan, porque votar forma parte de lo que significa ser un buen vecino. El statu quo no es inevitable. La reforma es posible cuando todos votamos. Y buscamos líderes que sirvan a todos nuestros vecinos, no solo a su propio “equipo”; que defiendan la integridad y se opongan a la corrupción; y que rinden cuentas financiera y relacionalmente a "nosotros, el pueblo", en lugar de a intereses externos. Cuando nos enfrentamos a opciones imperfectas en las urnas, recordamos que nuestro voto logra el mayor bien no como una expresión de lealtad partidista o identidad personal, sino como una herramienta para minimizar el daño a nuestros vecinos. Buscamos el bien común.
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Incluso las mejores intenciones pueden tener consecuencias imprevistas. Cuando nos preocupamos por nuestros vecinos, el éxito no se mide por nuestras buenas intenciones, sino por si la vida de ellos realmente mejora. Por eso evaluamos el impacto de nuestros esfuerzos, programas y políticas. ¿Hemos ayudado realmente a nuestros vecinos? ¿Se ha pasado por alto a alguien o se le ha perjudicado? No nos aferramos obstinadamente a nuestras posturas ni nos ponemos a la defensiva; al contrario, estamos abiertos a recibir comentarios. Escuchamos con atención, medimos nuestra eficacia y ajustamos el rumbo cuando es necesario. La integridad implica aprender de nuestros errores. Aprendemos y crecemos.
4 pasos sencillos para votar el 3 de noviembre
Tu primer paso es fundamental: asegúrate de estar registrado para votar. Si ya estás registrado, también debes verificar que tu dirección y datos estén actualizados, localizar tu centro de votación (el lugar donde votarás) y consultar una boleta de muestra para tener tiempo de planificar tu voto.
1. Regístrate para votar
2. Entienda su boleta electoral
Hablemos de tu boleta electoral. ¿Cómo te afectan a ti y a tus vecinos los temas en juego? ¡No te asustes, prepárate! Consulta nuestra página de recursos —disponibles tanto en español como en inglés— para entender los temas y descifrar las contiendas menos conocidas. Estamos aquí para ayudarte a votar con confianza.
Que cada persona involucre a otra. La democracia es un deporte de equipo. Cuantos más compañeros sumemos, mayor será nuestra capacidad para exigir cuentas a los funcionarios electos. Lleva a un vecino con discapacidad o de edad avanzada a los centros de votación, ayuda a tus amigos a agendar la fecha de las elecciones o ofrécete como voluntario para apoyar a tu candidato favorito. A continuación, encontrarás folletos gratuitos para imprimir y compartir con tu comunidad.
3. ¿Listo? ¡Corre la voz!
¡Es hora de actuar! El martes 3 de noviembre es el día de las elecciones. En Oklahoma, también puede votar por adelantado y evitar las filas. Las fechas para la votación anticipada son del miércoles 28 al sábado 31 de octubre, antes del día de las elecciones. Anote las fechas en su calendario, guarde la ubicación de su centro de votación, prepare su boleta y prepárese para votar el 3 de noviembre.
4. ¡Votar!
P.D. Independientemente de cómo votes,
GRACIAS por ser nuestro vecino.
¿Necesita ayuda con su boleta electoral?
¡Nos complace ayudar! No dude en contactarnos si tiene alguna pregunta.
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